jueves, 26 de febrero de 2009

En homenaje a las Brigadas


Hoy, a toro pasado, hemos comprobado y vemos claro que tanto el Marxismo-leninismo como el nacionalsocialismo, (Fascismo) nunca va a liberar al pueblo de los abusos de empresarios capitalistas, de políticos corruptos, y qué nunca van a defender la igualdad de derechos, ni la libertad individual de elegir.

Sólo ahora vemos que esa desviación del socialismo democrático, (socialdemocracia) surgido de la asamblea de la revolución francesa, que se radicalizó en los partidos comunistas debido a la opresión capitalista y, la represión fascista del pueblo, (entonces muy pobre y precario) ha dejado de ser considerada por la inmensa mayoría de ciudadanos, apta, para encauzar un sistema democrático que mantenga esos principios de libertad de acción, para ser y elegir, igualdad y, solidaridad.

Valga este poema de Alberti para homenajear a las Brigadas Internacionales, que en esos tiempos dónde el fascismo era latente en Europa, gentes humildes y corrientes de todas partes, acudieron en solidaridad con el pueblo español a morir por sus causas, como un español más. Gente civil, que estuvieran equivocados o no, en esa época, a la clase obrera y a cualquier demócrata, no le quedaba otra, que luchar contra el fascismo a muerte. Gracias por vuestra sangre derramada, qué os ha hecho españoles y hermanos nuestros para siempre.


Venís desde muy lejos... Mas esta lejanía
¿qué es para vuestra sangre que canta sin fronteras?
La necesaria muerte os nombra cada día
no importa en que ciudades, campos o carreteras.

De este país, del otro, del grande, del pequeño,
del que apenas el mapa da un color desvaído,
con las mismas raíces que tiene un mismo sueño,
sencillamente anónimos y hablando habéis venido.

No conocéis siquiera ni el color de los muros
que vuestro infranqueable compromiso amuralla.
La tierra que os entierra la defendéis, seguros,a tiros
con la muerte vestida de batalla.

Quedad, así lo quieren los árboles, los llanos,
las mínimas partidas de luz que reanima
un solo sentimiento que el mar sacude: ¡Hermanos!
Madrid con vuestro nombre se agranda y se ilumina.

Rafael Alberti

3 comentarios:

rase dijo...

Bueno, pues no dudo que algunos vinieran a luchar por la libertad y por la democracia de los españoles, el problema es que quizá la mayoría vino a luchar para instaurar la dictadura del proletariado en un estado marxista revolucionario. Así los banderines de enganche solían ser de los partidos comunistas europeos o mundiales, muchos alistados eran militantes o simpatizantes de la Tercera Internacional, y desde luego los oficiales estaban a las órdenes del internacionalismo soviético.
El problema es el mismo que en la transcición, como dijo Savater: "había mucho antifascista y poco demócrata".
Aun así, a los que vinieron como izquierda democrática y liberal, mi más sincero agradecimiento, gracias por luchar por nuestra patria en libertad.

Palmario dijo...

Permíteme dar mi opinión sobre los bellísimos versos de Alberti. Son un simple comecocos cursi, sin datos verídicos, solo loas.

Históricamente, se ha confundido demasiado la identificación de los gobiernos totalitarios, y el ideal político.

Hay demasiada contrapropaganda, por lo que se confunde tremendamente a la ciudadanía, principalmente en temas como Comunismo, Socialismo, Nazismo, Fascismo, Capitalismo, etcétera.

Me centraré aquí en Comunismo-Fascismo-Nazismo.

Comunismo y Nazismo, de izquierdas, aunque irreconciliables. Fascismo, de derechas, aunque afín al nazismo.

Yo creo que prácticamente todos los Brigadistas “valientes”, murieron en España, ya que la república los lanzó como carne de cañón a primera línea. Estadísticamente, sobrevivieron los “no tan valientes” (por no decir cobardes), por lo que yo no les haría excesivos homenajes, quizá no los merezcan tanto como los muertos.

También murieron por entonces los mejores Anarquistas, por la misma causa o por ser masacrados por los pro-soviéticos. Otra lástima.

También los mejores Falangistas y Carlistas puros. A Franco, le molestaban, también los lanzó a primera línea, para su masacre. A los moros también, y a la Legión, pero eso es otra historia.
A los que aun así quedaron, Franco los mandó a la División Azul, donde cayeron como moscas heladas. También mandó soldados de leva, pues no encontró suficientes idealistas.

La carne de cañón de Stalin, eran tipos orientaloides y de las repúblicas rebeldes, que cayeron a millones. Aunque aquí no era por tendencia política, a esos ya se los había pulido en bloque al final de los 30s.

Al poder, no les gustan los idealistas de verdad. Prefieren los advenedizos.

Saludos.
Palmario.

Anónimo dijo...

Buen comentario Jefe Rojo. Y gracias por recordarlo.

Lo importante del hecho fue la solidaridad que demostraron en un momento crítico para Esapña y para el mundo. Las motivaciones que cada uno de ellos tuviera no importa.


Sevillano